Nadie puede vivir sin esperanza. Por algo dicen que lo último que se pierde es la esperanza, porque si la perdés estás muerto. ¿Pero que es la esperanza? ¿Es desear que algo pase o es la certeza de que eso que deseas va a pasar? Tener esperanza no es desear sino saber, tener certeza de que eso que querés tarde o temprano va a llegar.
Vivir sin esperanza es tener la certeza de que lo que soñas nunca va a llegar, es estar derrotado antes de intentarlo. Porque cuando llega la tragedia y te golpea ¿cómo vas a dar pelea si no tenes un poco de esperanza?
Por más rebelde que sea el rulo tarde o temprano lo vas a alisar, solo hay que confiar.
Vivir sin esperanza es vivir rendido en una pelea que no terminó, es solo poner la cara para recibir los golpes. Porque cuando uno pierde la esperanza pierde el rumbo, el norte, pierde todo.
Confiar, creer , soñar, todo eso es tener esperanza. Saber que aunque el mundo se nos venga encima y por más imposible que parezca hay algo que nos va a salvar, algo o alguien. Porque la esperanza no es un deseo, es una certeza, una certeza de que después de todas las tormentas sale el sol. Es una certeza profunda de que aún en la peor crisis, no hay tal crisis.
lunes, 10 de enero de 2011
"Esperanza"
miércoles, 15 de diciembre de 2010
"Infinitas Posibilidades"
OFF "Infinitas Posibilidades"
La realidad es un juego de espejos, cada uno elige en qué espejo reflejarse… Uno elige lo que necesita aprender? Uno toma de la vida lo que quiere? Nosotros elegimos la vida que queremos vivir, o la vida que nos quejamos... Es una posibilidad entre infinitas posibilidades…Paz: La realidad es un juego de espejos, yo elijo en que espejo reflejarme.
Tefi: Yo creo que la vida nos muestra lo que elegimos. Es como que nos pone un espejo enfrente y nos muestra nuestros pensamientos de adentro. Yo a veces me pregunto si de verdad quisiera estar enamorada, porque estoy sola, pero se ve que sin darme cuenta yo lo elijo.
Paz: Y no podemos decir que faltan posibilidades. Hombres en el mundo hay un montón. La soledad es solamente una posibilidad de infinitas posibilidades.
Thiago: Yo creo que uno elige lo que necesita aprender. El espejo te da una lección. Recién cuando aprendiste lo que tenías que aprender poder elegir otra cosa. Supongo que es ahí cuando la vida te da algo nuevo, distinto.
Paz: Yo creo que la vida no te da, yo creo que uno toma de la vida lo que quiere.
Luca: Si la vida es un espejo y nos devuelve furia, bronca, dolor ¿es porque tenemos furia, bronca y dolor?
Paz: Es una posibilidad, pero igual hay otras.
Mar: A mí me cuesta pensar que hay otras posibilidades. Con el video de recién yo pensaba, si yo veo algo así del pela con, por ejemplo, la gitana, no hubiera podido pensar que había otras posibilidades, porque me hubiera sacado, me hubiera enojado. Porque para mí hay una sola posibilidad que es que me engañe. No hubiera podido reaccionar como Thiago. Porque si bien no le gustó el video él sabe que yo nunca le haría una cosa así y acepta otras posibilidades.
Paz: Lo que yo creo que vos queres decir es que nosotros vemos todo en el espejo de lo que nos marcó.
Mar: Si, pero me harté de ese espejo, quiero otros. Me gustaría dejar de pensar que me quieren atacar todo el tiempo y pensar por ejemplo que la persona que puso el video ahí no es mala, sino que está sufriendo mucho.
Paz: Nosotros elegimos la vida que queremos vivir o la vida de la que nos quejamos. Es una posibilidad entre infinitas posibilidades.
jueves, 25 de noviembre de 2010
Aleluya
-Simón-
A todos nos contaron la historia de Adán y Eva. Vivian en un lugar perfecto, donde nada faltaba y donde se era feliz sin esfuerzo. Cada día agradecían al señor y hacía una alabanza “Aleluya, alabado sea Dios por este paraíso”.
Pero por desobedecer una ley nos expulsaron del paraíso, aunque yo creo que fue mucho peor que eso, no nos expulsaron, sino que nos dejaron en el paraíso pero ciegos. Nos quitaron la capacidad de ver el paraíso en el que vivimos.
Si uno pudiera abrir los ojos y ver, ver lo que nos rodea, los milagros cotidianos, la belleza, el milagro del amor, de la amistad.
Si pudiéramos ver la magia de cada día, los amaneceres y los atardeceres, el poder de la naturaleza. Si pudiéramos ser conscientes de la vida que siempre se abre paso. Si entendiéramos que existir ya es estar en ese paraíso diríamos todos los días “Aleluya”.
Aleluya por poder ser testigos y parte de este milagro. Aleluya por tener la capacidad de emocionarnos. Por ser los únicos seres capaces de reír y de llorar.
Pasamos toda nuestra vida intentando de regresar al paraíso cuando en realidad vivimos en él. Solo hay que abrir los ojos, despertar y verlo. No solo estamos en el paraíso, sino que somos el paraíso.
Aleluya, alabado sea Dios, la vida, la energía o lo que vos creas. Aleluya por eso. Aleluya por el amor, por la alegría y por el dolor. Aleluya por los amigos, hermanos, padres, madres, hijos, aleluya.
Aleluya por ese paraíso en el que vivimos y por el que vale la pena sacrificarse.
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miércoles, 24 de noviembre de 2010
Detenidos en un Momento
-Paz-
Para transitar algunos dolores, para poder abrirnos a ellos hay que animarse a perdonar.
Perdonar es soltar la culpa, dejarla ir. La culpa es un ancla que nos detiene.
Al perdonar, al soltar la culpa, nos soltamos nosotros. Nos permitimos avanzar.
Castigarnos una y otra vez por algo que no podemos cambiar nos detiene en el tiempo.
Hay que salirse de la huella, de esos pasos que nos llevan una y otra vez al mismo camino.
Perdonar, perdonarse, es crecer.
Hay que animarse a avanzar, a no repetir las mismas respuestas a los mismos problemas.
Nos cuesta perdonarnos y eso nos destina a quedarnos congelados en el error que cometimos. No perdonarnos es nuestra forma de castigarnos.
Perdonar es más que perdonar a otro, es entender que no somos culpables de las impotencias de los otros.
Cuando repetimos aquello que nos hace mal en realidad es nuestro interno por repararlo. Es un intento porque aquello que fue no sea.
Cuando volvemos al mismo sentimiento buscamos la chance de cambiar lo que pasó. Un imposible.
Perdonarse es soltar la culpa de existir.
Hay deseos muertos, que nos atan, nos detienen en el camino. Están los otros, los que nos empujan, los que nos abren el camino.
Los deseos muertos quieren cambiar lo que no se puede cambiar. Nos hacen mirar atrás, niegan el perdón y la posibilidad de perdonar.
Perdonar es dejar en el pasado lo que es el pasado. Es acomodar ese trauma en donde corresponde. Es reconstruir desde las ruinas. Es cerrar esa puerta. Es dejar que el tren avance. Es volver a jugar el partido. Es afirmar la propia identidad. Es animarse a ser otro. Es superar nuestros miedos. Es enfrentar nuestros miedos. Es luchar contra nuestros demonios. Es reencontrarse con uno mismo.
Perdonar y perdonarse es soltar eso que nos tiene detenidos en el tiempo, y al fin poder avanzar.Para leer aparte y comentar click


